2027 llega con una novedad que cambia la forma de elegir un viaje sostenible. Desde el 27 de septiembre de 2026 se aplica en la Unión Europea la Directiva (UE) 2024/825 para empoderar a los consumidores en la transición ecológica, que prohíbe las afirmaciones ambientales genéricas («ecológico», «verde», «respetuoso con el clima») sin pruebas, los sellos que no se basan en un sistema de certificación y las promesas de «neutralidad climática» basadas solo en compensaciones. Para quien viaja, significa algo muy sencillo: ya no basta con que un hotel o una excursión digan que son sostenibles; tienen que demostrarlo.

Para esta selección hemos cruzado dos fuentes. Por un lado, los reportajes que los alumnos de la School of Travel Journalism han publicado en Viajar & Crear desde Azores hasta Borneo. Por otro, las clases de Turismo Sostenible que este otoño impartieron en el Máster en Periodismo de Viajes David Ermen, miembro del consejo del Global Sustainable Tourism Council (GSTC), y la periodista Emese Maczko, colaboradora de Forbes especializada en turismo sostenible. El resultado son 25 experiencias de viaje lento y sostenible para 2027, con lo que hay que saber para elegirlas bien.

Costa volcánica de Faial, en las Azores (Portugal)

Antes de hacer la maleta: 5 claves para no caer en el greenwashing

  1. El destino es la casa de alguien. Es la idea con la que David Ermen abrió el curso. Ermen prefiere hablar de «turismo mal gestionado» en lugar de «masificación turística»: el problema no es viajar, sino cómo se gestiona el turismo.
  2. Certificación, premio y autodeclaración no son lo mismo. Una autodeclaración es el negocio «corrigiendo sus propios deberes»; un premio suele ser una herramienta de marketing; una certificación implica auditorías independientes periódicas. La afirmación más fiable, según Ermen, es estar certificado por una entidad acreditada por el GSTC.
  3. Pregunta quién se queda el dinero. Emese Maczko lo llama «fuga turística»: la parte del gasto que sale del país a través de propietarios, plataformas o productos importados. En clase citó un estudio según el cual solo el 55 % de los ingresos turísticos se queda en Croacia. Reservar directamente con anfitriones y negocios locales marca la diferencia.
  4. Con los animales, distancia. No tocar, no alimentar, no montar, no bañar. Si el animal cambia su comportamiento por tu presencia, la molestia ya no es mínima. Y recuerda la advertencia de Maczko: «Tener una norma y hacerla cumplir no es lo mismo».
  5. Intercambio, no extracción. Una experiencia cultural es un intercambio cuando beneficia a las dos partes. Para comprobarlo, Maczko propone tres preguntas: ¿hay compensación justa?, ¿la comunidad ha dado su consentimiento?, ¿tiene el control de cómo se organiza la visita?

Y una última, para todo el viaje: viaja fuera de temporada siempre que puedas. Como recordaba Ermen, «no estás atrapado en el atasco: eres el atasco».

Europa: islas, montañas y ciudades que eligen el «mejor» frente al «más»

1. Faial (Azores, Portugal): aprender a vivir devagar

Faial (Azores, Portugal): aprender a vivir devagar

Una viajera agotada llega a Faial buscando un lugar que no la entretenga, y encuentra a un cantero que vive devagar, despacio, al ritmo de la isla. Horta no actúa para el visitante: es el ejemplo perfecto de viaje lento como forma de quitar lo superfluo.

Consejo: quédate al menos una semana en una sola isla en lugar de saltar entre varias. 👉 Devagar: la isla que quita lo superfluo

2. El Hierro (Canarias): la isla que esquivó el turismo masivo

El Hierro (Canarias): la isla que esquivó el turismo masivo

Pocas conexiones y pocas camas hoteleras han convertido El Hierro en un lugar donde el silencio es la principal experiencia: el bosque de laurisilva de La Llanía, las coladas de La Restinga, el faro de Orchilla y las sabinas retorcidas por el viento.

Consejo: muévete a pie por la red de senderos y bucea con centros locales en La Restinga. 👉 El Hierro: donde el silencio se vuelve protagonista

3. Ordesa y Monte Perdido (Huesca): visitar sin consumir

Ordesa y Monte Perdido (Huesca): visitar sin consumir

Con 650.000 visitantes al año, el parque nacional regula aforos y, en temporada alta, solo se accede en autobús lanzadera. Un modelo de gestión de la capacidad que permite seguir disfrutando de la Cola de Caballo o la Faja de las Flores.

Consejo: ve en otoño, cuando los hayedos se tiñen de cobre y hay menos gente. 👉 Ordesa, el corazón del Pirineo

4. La Alpujarra y el Mulhacén (Granada): la montaña con guía

La Alpujarra y el Mulhacén (Granada): la montaña con guía

Dos días de ascensión desde Capileira y el refugio de Poqueira hasta el techo de la península. La autora reivindica el ecoturismo y la figura del guía experto frente al aumento de «nuevos senderistas» que subestiman la alta montaña.

Consejo: sube con guía local y duerme en el refugio para repartir el gasto en la zona. 👉 Mulhacén: ascensión al Marte terrestre

5. Tzoumerka (Epiro, Grecia): la Grecia rural que no se rinde

Tzoumerka (Epiro, Grecia): la Grecia rural que no se rinde

Pueblos de catorce vecinos en los montes del Pindo, castañas asadas en la estufa y una tormenta que deja el valle sin luz. Viajar a la Grecia del interior es apoyar a comunidades que resisten la despoblación, lejos de las islas saturadas.

Consejo: alójate en casas de huéspedes familiares y come en la taberna del pueblo. 👉 Tzoumerka: un invierno en la Grecia rural que no se rinde

6. Molise (Italia): la región que «no existe, resiste»

Molise (Italia): la región que «no existe, resiste»

Una de las regiones menos visitadas de Italia esconde pueblos como Civita Campomarano, con unos 70 murales del Cvtà Street Fest. Ideal para repartir el turismo lejos de Roma, Venecia o Florencia y llevar el gasto a donde hace falta.

Consejo: combina el arte urbano con la cocina local de agroturismos. 👉 Molise: la región italiana que no te esperas

7. Balestrand (Noruega): un pueblo dentro de un fiordo

Balestrand (Noruega): un pueblo dentro de un fiordo

Casas de colores, una tienda de segunda mano, la casa de sidra de una familia local y tardes sin planes junto al fiordo. Balestrand recuerda cuánta belleza hay cuando la gente elige vivir con suavidad junto a la naturaleza.

Consejo: llega en ferry o tren y quédate varios días en lugar de hacer el fiordo en una excursión. 👉 Enamorarse de Balestrand

8. La región de los lagos (Finlandia): en tren por el país de los 188.000 lagos

La región de los lagos (Finlandia): en tren por el país de los 188.000 lagos

En invierno, la autora recorre en tren la Carelia del Norte y el corazón lacustre del país. Un viaje lento por excelencia, con una red ferroviaria que conecta todo el país y paisajes nevados que piden calma.

Consejo: usa el tren entre regiones y reserva cabañas de gestión local. 👉 Paisajes nórdicos: Finlandia, la tierra de los mil lagos

9. Jæren (Noruega): surf en agua fría todo el año

Jæren (Noruega): surf en agua fría todo el año

Más de 65 kilómetros de costa con playas para cada personalidad y algunas de las mejores olas del país. Visit Jæren apuesta por el uso de las playas durante todo el año, no solo en verano.

Consejo: aprende con escuelas y campamentos de surf locales. 👉 Una playa para cada personalidad

10. Flandes (Bélgica): viajar sobre dos ruedas

Flandes (Bélgica): viajar sobre dos ruedas

En Flandes el ciclismo es identidad: los muros adoquinados del Tour de Flandes, el ciclocrós en invierno y una red de rutas para cualquier nivel. La bicicleta es aquí la forma más natural de recorrer el territorio.

Consejo: llega en tren y alquila bicicleta para moverte entre ciudades. 👉 Flandes y el ciclismo, una pareja hecha en el cielo

11. Brujas (Bélgica): la ciudad que eligió «mejor» en lugar de «más»

Brujas (Bélgica): la ciudad que eligió «mejor» en lugar de «más»

Unos ocho millones de visitantes al año para 120.000 vecinos. Brujas ha limitado los cruceros y los alquileres de corta estancia y anima a quedarse más tiempo y explorar barrios menos conocidos.

Consejo: duerme en la ciudad y madruga: la Brujas de las mañanas de invierno es la que aman sus vecinos. 👉 Brujas en un punto de inflexión

12. Aveiro (Portugal): canales, bicis y moliceiros eléctricos

Aveiro (Portugal): canales, bicis y moliceiros eléctricos

Bicicletas compartidas BUGA, moliceiros y autobuses eléctricos, regeneración urbana con los vecinos y ecoturismo en la ría y las salinas. Un caso interesante de ciudad que intenta repartir los flujos de visitantes.

Consejo: recorre la ría y las salinas con guías locales y evita los meses punta. 👉 Aveiro: entre canales y conciencia

13. Algarve (Portugal): delfines con biólogos marinos

Algarve (Portugal): delfines con biólogos marinos

Desde Faro, dos biólogos marinos dirigen Ocean Vibes Algarve, que combina la observación de cetáceos con la investigación científica y la educación ambiental durante todo el año. El Algarve más allá de las playas abarrotadas.

Consejo: antes de reservar cualquier avistamiento, pregunta a qué distancia se mantienen de los animales. 👉 Entrevista a Ocean Vibes Algarve

14. Nantes (Francia): una ciudad que se recorre a pie

Nantes (Francia): una ciudad que se recorre a pie

Una línea verde pintada en el suelo guía por más de cien obras de arte contemporáneo del Voyage à Nantes. Una escapada urbana tranquila, sin aglomeraciones, para explorar sin prisa a pie o en tranvía.

Consejo: sigue la línea verde y deja el coche en casa. 👉 Nantes: la ciudad creativa

15. Kosovo: viajar con guías locales a un destino emergente

Kosovo: viajar con guías locales a un destino emergente

El festival Remusica, el esquí en los montes Sharr o los vinos del valle de Rahovec: Enes Toska, cofundador de la asociación de guías GUIDEKS, explica cómo construir un turismo que dé a los visitantes más razones para quedarse sin borrar el pasado.

Consejo: contrata guías con licencia de la asociación nacional. 👉 Por qué Kosovo no está en la lista de deseos de nadie… todavía

16. Bosnia y Herzegovina: un país que se entiende como sistema

Bosnia y Herzegovina: un país que se entiende como sistema

De los sótanos de Sarajevo a los puentes otomanos del Drina y el bosque primigenio de Perućica. La autora propone recorrer el país como un todo y no como una lista de monumentos sueltos, para no degradar lo que se viene a conocer.

Consejo: dedica tiempo a pueblos como Jajce, Travnik o Počitelj. 👉 El enigmático laberinto socio-territorial de Bosnia y Herzegovina

América: comunidades que deciden cómo se las visita

17. Chocó Andino (Ecuador): un festival sin plásticos en el bosque nublado

Chocó Andino (Ecuador): un festival sin plásticos en el bosque nublado

A 40 minutos de Quito, la Reserva de Biosfera del Chocó Andino celebra cada año un festival itinerante, sin plásticos de un solo uso y organizado por voluntarios. Turismo comunitario que protege el bosque y recupera plantas comestibles olvidadas.

Consejo: come en los puestos de las familias de la reserva. 👉 Chocó Andino: el turismo comunitario que protege el bosque

18. Talamanca (Costa Rica): aceptar el «no» de una comunidad

Talamanca (Costa Rica): aceptar el «no» de una comunidad

Una visita privada a una familia bribri, con cacao y plantas medicinales, termina con una lección: la sostenibilidad también es aceptar un límite. No todo está disponible para el visitante.

Consejo: pide permiso antes de cada foto y acepta un no por respuesta. 👉 Cuando una comunidad dice «no»

19. Costa de Oaxaca (México): un viaje con causa

Costa de Oaxaca (México): un viaje con causa

Con la organización Fondo para la Paz, la autora visita comedores comunitarios, cafetales y una cooperativa de huevo libre de jaula. Turismo solidario en el que el visitante conoce proyectos reales de una organización con 30 años de trabajo.

Consejo: si quieres ayudar, compra a las cooperativas en lugar de llevar regalos de casa. 👉 Un viaje con causa en la costa de Oaxaca

20. Cabo Pulmo (Baja California Sur, México): bucear en un parque marino protegido

Cabo Pulmo (Baja California Sur, México): bucear en un parque marino protegido

Bancos de jureles que tapan el sol, meros del tamaño de una persona y formaciones de coral en Los Morros. Un ecosistema protegido donde la vida marina se nota en cada inmersión.

Consejo: bucea con centros locales y respeta las normas del parque nacional. 👉 Los cinco sentidos a 20 metros de profundidad

21. Norte argentino: donde el tiempo no pasa

Norte argentino: donde el tiempo no pasa

Más de 1.500 kilómetros por Cachi, Cafayate, Purmamarca, las Salinas Grandes e Iruya. Un viaje por carretera con los ritmos de la Pachamama, peñas folclóricas y comida casera.

Consejo: contrata guías locales para llegar a pueblos como Iruya. 👉 «Es como si el tiempo no pasara»

22. Valle del Elqui (Chile): turismo literario tras Gabriela Mistral

Valle del Elqui (Chile): turismo literario tras Gabriela Mistral

Más allá del astroturismo y el pisco, el valle es la cuna de Gabriela Mistral, la primera persona de América Latina en ganar el Premio Nobel de Literatura. Una ruta literaria por construir que invita a quedarse y leer el paisaje.

Consejo: combina Vicuña y sus museos con noches de observación de estrellas con operadores locales. 👉 Valle del Elqui literario

Asia: el valor de ir despacio

23. Hue (Vietnam): una ciudad que va «superlenta»

Hue (Vietnam): una ciudad que va «superlenta»

Las casas jardín, herencia de la antigua corte imperial, muestran cómo la ciudad se construyó en diálogo con la naturaleza. Hue no compite con Hanói ni con Saigón: invita a bajar el ritmo.

Consejo: visita una casa jardín y recorre la ciudad en bicicleta. 👉 Hue: el corazón coqueto del patrimonio de Vietnam

24. Kirguistán: seis días en bicicleta por las montañas

Kirguistán: seis días en bicicleta por las montañas

Un dardo lanzado al azar sobre un globo terráqueo, una bicicleta de montaña alquilada en Bishkek, un autobús oxidado y seis días pedaleando por las montañas. El viaje lento en su versión más aventurera.

Consejo: elige alojamientos familiares y guías locales para que el dinero se quede en las comunidades. 👉 Lancé un dardo a un mapa… y acabé en Kirguistán

25. Cuevas de Gomantong (Borneo, Malasia): tradición y conservación

Cuevas de Gomantong (Borneo, Malasia): tradición y conservación

En una cueva de 90 metros de altura, los recolectores trepan por escaleras de madera para recoger nidos de salangana. Un lugar que enseña que la conservación no consiste en aislar la naturaleza, sino en encontrar formas de convivir.

Consejo: visítalas con guías de la zona y respeta las áreas cerradas al público. 👉 Las cuevas de Gomantong

Cómo contar un viaje sostenible (sin repetir el folleto)

Si escribes sobre viajes, las clases dejaron dos lecciones útiles. La primera, de David Ermen: atribuye las afirmaciones al negocio en lugar de repetirlas como hechos, guarda capturas de lo que prometen y pregunta por cifras concretas. La segunda, de Emese Maczko: busca a las personas más apasionadas por el animal, el paisaje o la comunidad de la que hablas, no solo al operador. Es el tipo de periodismo que se aprende en el Máster en Periodismo de Viajes de la School of Travel Journalism.

Preguntas frecuentes sobre el viaje lento y sostenible

¿Qué es el viaje lento (slow travel)?

Es viajar con menos destinos y más tiempo en cada uno: quedarse, moverse a pie, en bici o en tren, y relacionarse con la gente del lugar. Reduce desplazamientos y reparte mejor el gasto en la economía local.

¿Cómo sé si un alojamiento es de verdad sostenible?

Busca certificaciones emitidas por entidades acreditadas por el GSTC o etiquetas oficiales como la Etiqueta Ecológica de la UE, y desconfía de afirmaciones genéricas sin datos. Pregunta quién es el propietario, de dónde vienen los alimentos y cómo gestionan el agua y la energía.

¿Es sostenible compensar las emisiones del vuelo?

Financiar proyectos de compensación verificados puede ayudar, pero desde 2026 en la UE ya no se puede anunciar un viaje como «neutro en carbono» basándose solo en compensaciones. Lo más eficaz es volar menos y quedarse más tiempo.

¿Quieres aprender a contar el turismo con rigor y mirada crítica? Descubre el Máster en Periodismo de Viajes y el Máster en Periodismo Gastronómico de la School of Travel Journalism.

Por Viajar and Crear Editorial Team

Viajar & Crear es la revista de la School of Travel Journalism. La redacción edita y publica los reportajes, crónicas, entrevistas y guías que escriben los alumnos de nuestros másteres de periodismo de viajes, gastronomía, fotografía y narrativa, con la revisión editorial de sus profesores.

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