Por Salomé Carreira
Comunicar la identidad marina de Portugal a través de la ciencia y de encuentros responsables en el mar.
A medida que el mundo despierta a la idea de un planeta más verde, el sector turístico busca cada vez más alinearse con los principios de la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental. En este contexto, el turismo de observación de fauna marina se ha convertido en una de las experiencias más demandadas del Algarve, la región del sur de Portugal. Asociado tradicionalmente a playas abarrotadas, veranos intensos y turismo de masas, el Algarve revela mar adentro otra identidad más tranquila, marcada por la paciencia, la curiosidad y una profunda conexión con la conservación de la biodiversidad marina.
Desde Faro, Ocean Vibes Algarve desarrolla experiencias de observación de fauna marina combinadas con investigación científica. Fundada hace seis años por dos biólogos marinos portugueses, Alfredo y Pedro, la empresa sobrevivió a la pandemia de COVID-19 solo un año después de nacer. Ocean Vibes opera exclusivamente en aguas de Portugal continental y organiza actividades de observación durante todo el año, situándose en la intersección entre turismo, ciencia y educación ambiental.
Un punto caliente de biodiversidad en aguas portuguesas
La variedad de especies que observa la empresa refleja la riqueza biológica de las aguas portuguesas y sitúa al país como destino de primer nivel para los encuentros con fauna marina. Los cetáceos ocupan un lugar destacado, con 14 especies registradas y más de 476 salidas para ver delfines. Las aves marinas —frailecillos, alcas, pardelas y págalos— se avistan con frecuencia. Los elasmobranquios, como mantas, tiburones martillo y peregrinos, también forman parte del paisaje marino de la región, junto a peces como el pez ballesta, el pez piloto o la cherna. Reptiles y organismos gelatinosos, como las medusas y la tortuga boba, completan este ecosistema tan diverso. Las ballenas también acuden a estas aguas: solo en 2024, Ocean Vibes registró 138 avistamientos de ballenas de cinco especies diferentes.

Donde la ciencia se une al turismo
Esta biodiversidad atrae a turistas de todo el mundo. Sin embargo, a Ocean Vibes no la mueve solo el turismo. La empresa da gran importancia a las salidas de investigación con estudiantes de universidades portuguesas. Estas salidas se centran exclusivamente en el estudio del ecosistema marino, con el único objetivo de recoger datos para estudios y publicaciones científicas. Según la información que comparte la empresa en su cuenta de Instagram (@oceanvibesalgarve), en 2022 Ocean Vibes realizó 28 salidas científicas con 12 estudiantes. Este modelo demuestra que el turismo de fauna puede integrarse eficazmente con la investigación científica y permitir la recogida de datos valiosos, orientados a resultados, para la conservación y la gestión turística. A través de las redes sociales, este conocimiento puede circular más allá de los círculos académicos y estrechar la relación entre las comunidades y el mundo natural.
Para el público general, el interés suele empezar con una simple curiosidad por una especie. La estrategia de comunicación de la empresa aprovecha esa curiosidad y comparte información accesible y a veces divertida que ayuda a desmitificar la vida marina. Estos pequeños datos cercanos crean vínculos emocionales: las especies marinas pasan de ser una noticia lejana a formar parte de la experiencia personal de quien las observa. Así, el océano se convierte no solo en un lugar que visitar, sino en un espacio que merece la pena proteger. Los visitantes llegan con preguntas curiosas y la empresa responde con información rigurosa y consciente, un intercambio que alimenta un ciclo continuo de aprendizaje, confianza e implicación. Por eso muchos clientes repiten con Ocean Vibes.
Ocean Vibes se dirige sobre todo a viajeros sensibles a la conservación de la naturaleza: familias, personas que viajan solas y fotógrafos de fauna. En Portugal, los turistas internacionales —sobre todo del Reino Unido, los Países Bajos y Alemania— forman una parte importante de su clientela. Pero la sensibilidad no implica necesariamente conocimiento. A mitad de la entrevista, Alfredo recuerda una anécdota que refleja esa brecha con humor: un turista le dijo una vez que estaba triste porque todos los delfines que había visto eran grandes y grises, cuando él esperaba verlos pequeños y amarillos. Preguntas así demuestran la importancia de la explicación científica que los biólogos ofrecen antes de cada salida. Con calma y claridad, Alfredo explica qué especies pueden verse y cuáles son sus características, en varios idiomas, y recuerda las normas de aproximación a la fauna.
Transparencia más allá del barco
Antes incluso de que empiece la experiencia, Ocean Vibes comunica de forma abierta a través de sus plataformas digitales: Instagram, Facebook, LinkedIn y la web de la empresa, oceanvibesalgarve.com. En estos canales se describen las especies que pueden observarse en cada estación, los objetivos de la empresa, el tipo de embarcaciones, el lugar y la duración de la experiencia, el tamaño máximo de los grupos y datos verificados sobre los avistamientos. Las pautas de comportamiento ético se comunican con claridad y refuerzan la responsabilidad de cada visitante antes y durante la experiencia. En este sentido, la comunicación digital se convierte en una herramienta esencial para fomentar un turismo responsable. Alfredo subraya el papel central de las redes sociales en la difusión del mensaje de la empresa: las ganas de ver fauna marina en persona se multiplican con las fotos, los vídeos y los datos que se comparten en internet. Plataformas como GetYourGuide, Viator y Tripadvisor destacan como claves para la visibilidad de la empresa.
El mayor reto: la falta de control en el mar
Sobre los mayores retos a los que se enfrenta, Alfredo señala la falta de control en el mar. La observación de fauna marina en Portugal está regulada por normas ambientales, entre ellas límites al número de embarcaciones que pueden operar a la vez. «La ley habla de un máximo de tres embarcaciones realizando esta actividad al mismo tiempo», explica, «pero el control es escaso o inexistente, y ese es uno de los grandes problemas de estas experiencias». En los meses de verano, añade, la situación resulta especialmente frustrante, con más de cincuenta embarcaciones operando a la vez en las mismas zonas. Este artículo pide a las autoridades portuguesas que actúen, sobre todo porque Portugal se beneficia directamente de estas experiencias.
Un efecto dominó para la identidad turística de Portugal
Ocean Vibes posiciona activamente al país como uno de los mejores destinos del mundo para observar vida marina. Alfredo señala que la empresa aparece hoy entre los primeros resultados de búsqueda para este tipo de experiencias, lo que significa que los turistas que buscan en todo el mundo encuentros con fauna marina probablemente encuentren Portugal como destino destacado. Al compartir afirmaciones científicas como «toda la costa portuguesa alberga miles de delfines salvajes», Ocean Vibes contribuye directamente al marketing internacional del turismo portugués. Esta visibilidad genera un efecto dominó: quienes participan en las salidas suelen comer en restaurantes del puerto, alojarse en hoteles de la zona y hacer otras actividades. Además del avistamiento de ballenas y delfines, la empresa atrae a viajeros interesados en la observación de aves o en los caballitos de mar, en peligro, del Parque Natural de la Ría Formosa, lo que refuerza el patrimonio natural de Portugal.
La experiencia que ofrece Ocean Vibes es solo la punta del iceberg del potencial que tienen estos visitantes para reforzar la identidad turística y la economía de Portugal, mediante la creación de empleo, el desarrollo regional y la promoción del patrimonio cultural y natural. Por eso instituciones como Turismo de Portugal y el Instituto de Conservação da Natureza e das Florestas deberían invertir en las pequeñas empresas de turismo de naturaleza. Como uno de los nichos de mayor crecimiento y visibilidad internacional del sector, el turismo de naturaleza aporta beneficios económicos directos y refuerza la imagen de un Portugal moderno y sostenible.
Salomé Carreira escribió este texto durante su formación en la School of Travel Journalism. Si te ha inspirado, descubre el Máster en Periodismo de Viajes y el Máster en Periodismo Gastronómico, mira los documentales de viajes de nuestros alumnos en YouTube y escucha sus historias en nuestro pódcast de Spotify.
Este artículo forma parte de las prácticas realizadas por los alumnos del Máster en Periodismo de Viajes y Máster en Periodismo Gastronómico de la School of Travel Journalism.