Por Covadonga Riesco
¿Cómo abordarías personalmente la cobertura fotográfica de este acontecimiento cultural?
La matanza tradicional es un ritual ancestral que conecta a las comunidades rurales con sus raíces y sus tradiciones alimentarias. Mi enfoque fotográfico buscaría equilibrar la crudeza inherente al proceso con la dimensión cultural y comunitaria que lo rodea.
Aspectos que priorizaría captar:
Los rostros de las personas mayores transmitiendo su saber a las nuevas generaciones, para captar el traspaso de un conocimiento ancestral.
- Los momentos de preparación y las herramientas tradicionales, documentando objetos que representan un patrimonio material en peligro.
- El trabajo colectivo y colaborativo entre vecinos y familiares, mostrando la dimensión comunitaria del acontecimiento.
- El contraste entre la crudeza del sacrificio y la celebración posterior, sin caer en el sensacionalismo, pero sin ocultar la realidad.
- Los productos finales elaborados a mano (embutidos, jamones, etc.) como símbolos de la gastronomía tradicional.
El relato que intentaría transmitir sería el de un ritual de subsistencia convertido en patrimonio cultural inmaterial. Buscaría una atmósfera que combinase el respeto por la tradición, la reflexión sobre nuestra relación con la comida y la tensión entre la preservación cultural y la sensibilidad contemporánea.
¿Por qué elegir la matanza tradicional como acontecimiento cultural?
He elegido este acontecimiento porque representa un cruce fascinante de debates actuales: la sostenibilidad alimentaria, el bienestar animal, el patrimonio cultural y la evolución del medio rural. La matanza tradicional, que todavía se celebra entre noviembre y febrero en algunos pueblos de montaña de Castilla y León, es uno de los últimos vínculos directos con nuestros sistemas alimentarios tradicionales.

Este acontecimiento resulta visualmente poderoso por varias razones:
- El contraste cromático entre el rojo intenso de la sangre y las carnes frente al entorno rural invernal, por lo general austero y grisáceo.
- La expresividad de los rostros, que reflejan concentración, saber tradicional y el peso de una ceremonia que trasciende lo meramente alimentario.
- La secuencia del acontecimiento, que permite narrar visualmente un proceso completo, desde el sacrificio hasta la elaboración y el consumo.
- Los espacios tradicionales donde tiene lugar (corrales, patios, cocinas rurales), que constituyen escenarios auténticos y llenos de historia.
El principal reto fotográfico consistiría en documentar con respeto y profundidad un acontecimiento que puede resultar polémico, encontrando el equilibrio entre mostrar la realidad sin filtros y contextualizar adecuadamente una tradición ancestral que conecta directamente con los debates éticos contemporáneos sobre nuestra relación con los animales y la alimentación.
La matanza no es simplemente un método para obtener alimento, sino un ritual que articula relaciones sociales, la transmisión de conocimientos entre generaciones y una forma de entender la relación con el territorio y sus recursos. Con mis fotografías me gustaría invitar a reflexionar sobre estos múltiples niveles de significado.
Covadonga Riesco escribió esta pieza durante su formación en la School of Travel Journalism. Si te inspiró, conoce el Máster en Periodismo de Viajes y el Máster en Periodismo Gastronómico, mira los documentales de viaje de nuestros alumnos en YouTube y escucha sus historias en nuestro pódcast en Spotify.
Este artículo forma parte de las prácticas realizadas por los alumnos del Máster en Periodismo de Viajes de la School of Travel Journalism.