Por Chloe Nguyen

«A menudo olvidadas cuando los viajeros occidentales planean su primera visita a Vietnam, Hoi An y Hue ofrecen experiencias relativamente más tranquilas que Hanói o Saigón, aunque cada una es una ciudad fundamental por derecho propio, con especialidades gastronómicas regionales y mucho interés cultural e histórico». Esta frase de Anthony Bourdain en Parts Unknown me dejó con ganas de dedicar unas palabras a mi país y acercar esta ciudad a más gente. Hue me robó un pedazo del corazón desde el día en que la pisé por primera vez. Es un lugar donde se puede descubrir una historia profunda o simplemente descansar. Habrá quien la encuentre aburrida porque la ciudad se mueve a un ritmo «superlento», como si todo se detuviera a cada segundo. Yo, en cambio, creo que Hue posee una belleza única, «juguetona pero tímida», que representa la elegancia de la mujer vietnamita. Hue tiene alma propia, una sensación que no se encuentra en ningún otro lugar de Vietnam. Desde el punto de vista cultural e histórico, cautiva con facilidad. A lo largo de mi camino he conocido a muchas personas que la visitaron, y todas siguen llevando dentro el «eco» de este lugar; sí, todas dejaron allí una parte de su corazón. Hue pasa desapercibida, pero sabe exactamente cómo captar la atención de quien llega.

El alma de la casa jardín

No se puede escribir sobre Hue sin mencionar la casa jardín, alma y símbolo de la ciudad. Creo que así se construyó originalmente la ciudad en lo que a sostenibilidad se refiere. Este icono transporta al visitante al Vietnam de antaño, a una época en la que los espacios de vida de estilo palaciego se fundían con la naturaleza. En el siglo XVII, cuando la monarquía estaba viva, estos espacios eran habituales entre la élite. Se consideraban una forma de vida refinada en la que los emperadores podían conectar con la naturaleza a lo largo del día. Combinan arquitectura de madera y un amplio jardín. Con el tiempo, estos espacios han seguido vivos y han llevado ese «alma verde» y el espíritu vietnamita hasta hoy, aunque ahora existan sobre todo para los turistas. Cada casa jardín refleja el ambiente suave de Hue y una filosofía de vida en contacto con la naturaleza. Sin embargo, desde una mirada crítica, muchas se han convertido en simples atracciones turísticas. ¿No es una casa sin gente un museo? El alma de la casa jardín la completaban quienes vivían en ella: las personas hacen los lugares. Por eso creo que se ha perdido parte del ambiente original y de la sensación de hogar familiar. Además, como estas casas de madera se construyeron hace tanto tiempo, su restauración suele superar el presupuesto disponible, lo que pone en riesgo su legado a largo plazo.

Identidad local y el precio de aferrarse a la tradición

Mucha gente me habla de la identidad local de Hue, marcada por un ritmo pausado que nace de la mezcla entre rigor imperial y una cultura profunda. Hue es conocida por su espíritu regio: una ciudad de historia y tradiciones antiguas. Se nota en los pequeños detalles: en cómo una mujer de Hue se ata el áo dài, en sus gestos delicados, en su extrema cortesía y en su voz suave. Incluso en la cocina local no se come sin más: se disfruta del aspecto del plato y se aprecia a quien lo ha preparado. Hasta un postre pequeño y barato tiene forma de flor o de hoja. Al entrar en Hue sientes que entras en el pasado, incluso en 2026. Pero también tiene su lado negativo. Cuando una ciudad se aferra siempre a lo «antiguo», la puerta de la innovación suele quedarse cerrada. En realidad, Hue se desarrolla despacio y hay muy pocas empresas tecnológicas. Por eso los jóvenes de la ciudad suelen marcharse a urbes más grandes en busca de mejores oportunidades.

Puerta ornamentada de la Ciudadela Imperial de Hue, Vietnam

Viajes con propósito y la «museificación» de la pobreza

Hue es también una ciudad para practicar la atención plena y el viaje con propósito. Como corazón budista de Vietnam, la ciudad enseña a vivir con conciencia, no solo a través de la meditación, sino disfrutando de la comida auténtica y de los pequeños detalles de la vida. Los viajeros pueden participar en talleres locales para comprender de verdad la cultura. Por otro lado, existe hoy un fenómeno: la «museificación» de la pobreza. Desde la mirada del visitante, la gente quiere captar el «viejo Hue» y la pobreza que percibe en el lugar. Desde la mirada local, hay quien se gana la vida recreando una versión de la pobreza que quizá ya ha quedado atrás. Esta idealización ocurre en muchos países en desarrollo, y es un problema crítico al que Hue debe enfrentarse últimamente.

Tecnología y futuro

Con el avance de la tecnología, la ciudad ha aprovechado algunas herramientas para crear experiencias más inmersivas. En algunas atracciones ya se usan la inteligencia artificial y la realidad virtual para que los visitantes se adentren en el pasado. Aunque es una técnica esencial en el turismo moderno, creo que queda mucho potencial por desarrollar. A mi juicio, Hue sigue siendo un destino convencional, y la falta de empresas tecnológicas locales limita las oportunidades laborales de los jóvenes que quieren modernizar su ciudad. En resumen, creo que cada destino tiene sus propias ventajas y singularidades que aprovechar, pero el ingrediente principal es el factor humano. Las personas hacen los lugares, desde el sentido que crean hasta la forma de transmitirlo a quienes los visitan. Para mí, Hue sigue en pleno crecimiento. Creo que en el futuro encontraremos el equilibrio entre modernidad y tradición, preservando los valores esenciales de este destino mientras evoluciona para responder a las necesidades del viajero actual.

Chloe Nguyen escribió este texto durante su formación en la School of Travel Journalism. Si te ha inspirado, descubre el Máster en Periodismo de Viajes y el Máster en Periodismo Gastronómico, mira los documentales de viajes de nuestros alumnos en YouTube y escucha sus historias en nuestro pódcast de Spotify.

Este artículo forma parte de las prácticas realizadas por los alumnos del Máster en Periodismo de Viajes y Máster en Periodismo Gastronómico de la School of Travel Journalism.

Por Viajar and Crear Editorial Team

Viajar & Crear es la revista de la School of Travel Journalism. La redacción edita y publica los reportajes, crónicas, entrevistas y guías que escriben los alumnos de nuestros másteres de periodismo de viajes, gastronomía, fotografía y narrativa, con la revisión editorial de sus profesores.

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